| Homenaje por el centenario de Ciro Alegría |
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| Culturales - Botella al Mar |
| Tuesday, 23 February 2010 06:31 |
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El escritor de oro El 17 de febrero de 1967, falleció el escritor Ciro Alegría. Autor de novelas, una de las cuales, "Duelo de Caballeros", relata el duelo entre dos faites de inicios del siglo XX, que también fue lo que inspiró el vals "Sangre Criolla". Ciro Alegría nació en el cacerío de Quilca, cerca a Huamachuco en La Libertad. Fue uno de los máximos representantes de la narrativa indigenista peruana marcada por la conciencia sobre el problema de la opresión indígena y el firme deseo de dar a conocer este suceso. Su obra cumbre es El Mundo es Ancho y Ajeno, y es considerada como la novela capital de la literatura hispanoamericana, siendo traducia a mucho idiomas. A pesar de ser hijo de hacendados ricos y blancos, Alegría se consideraba un cholo serrano, peus nació en la sierra y convivió por muchos años con indios, cholos, peones y empleados. De esos recuerdos, nacieron sus grandes novelas indigenistas. Falleció el 17 de febrero de 1967 a los 58 años debido a una hemorragia cerebral luego de una dolorosa agonía. El entonces presidente Fernando Belaúnde decretó como homenaje póstumo, que le fueran tributados honores de Ministro de Estado. Fue también condecorado con las Palmas Magisteriales en su grado más alto: el de Amauta. Con una muestra fotográfica itinerante en la casa de la literatura y emotiva romería por su 43 aniversario de fallecimiento se ha iniciado el homenaje al recordado escritor Ciro Alegría. Los objetos personales que recrean su estudio y ambiente familiar, además de fotografías inéditas, seleccionadas especialmente por Dora Varona, la poeta cubana que acompañó hasta el final de sus días al autor de El mundo es ancho y ajeno, se pueden observar desde del 18 de febrero en la muestra que la Casa de la Literatura Peruana dedica a Ciro Alegría Bazán (1909-1967), una de las figuras máximas de la literatura peruana. De esta manera, la sala 14 de la casa será el primer punto de este viaje por el mundo del autor de Los perros hambrientos. Objetos de Alegría Novedades del pasado A los bibliófilos los aguardan los tesoros editoriales como las primeras ediciones de Los perros hambrientos (1939), Duelo de Caballeros (1963), Lázaro (1973); además de ediciones de lujo y traducciones –nunca antes vistas en nuestro país– al chino, ruso, hebreo, polaco, alemán, inglés, italiano, portugués, de sus libros más conocidos. En las salas 15 y 16, se apreciará la muestra fotográfica Ciro Alegría, 100 años, preparada por la Comisión Especial del Centenario del Nacimiento de Ciro Alegría del Congreso de la República, con la curaduría de la propia Varona, presidenta de la Casa de la Cultura Ciro Alegría. Ella misma prestó las imágenes de su archivo personal y preparó los textos que acompañan las fotografías. La exposición permite apreciar desde las vivencias del escritor durante sus primeros años en el ambiente andino de Quilca (La Libertad), junto a su familia, pasando por los años del padre del indigenismo junto a sus coetáneos de “La bohemia de Trujillo”, hasta aquellas en Lima, que dan cuenta de su actividad periodística y política, que lo llevó a sufrir prisión y posteriormente la deportación a Chile, donde fueron premiados sus libros La serpiente de oro y Los perros hambrientos.
Acerca de la obra de Ciro Alegría “El mundo es ancho y ajeno, la obra cumbre de Ciro Alegría, es una gran novela, ancha pero no ajena. Está escrita con una sensibilidad humana auténtica, pero desde el punto de vista indigenista, y no por un indígena. Me gustaría que una novela como esta fuera obra de un auténtico indio”.
“Como ha sido bien observado por la crítica, Ciro Alegría no escribe novelas de tesis. Su mensaje es muy simple y trabaja con profundidad. Aparentemente menos agresivo que Jorge Icaza, Alcides Arguedas o Miguel Ángel Asturias, el novelista peruano no grita pero convence. Su estilo sobrio, sensible e intenso parece hallarse cómodo junto al alma del indio, cuya fuerza poética logra transmitir en una inusual proeza de simpatía”.
La primera frase citada le pertenece al Nobel de Literatura, el portugués José Saramago. La segunda es del entrañable uruguayo ganador del Premio Cervantes, Mario Benedetti. Así como ellos, miles de lectores se estremecieron con esas historias donde sus protagonistas –fuerte y decididos hombres andinos– se enfrentaban a la represión de hacendados, curas, capataces y militares, la mayoría de veces sin mucha suerte y en un contexto donde, más que ficción, sonaba a una representación de la realidad. Comentarios (0)
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